top of page
Search

La mirada infantil de los convulsos años noventa en el Perú: Reinas

  • Writer: Christian Bayron
    Christian Bayron
  • Sep 8, 2024
  • 5 min read

Siguiendo la línea del tipo de cine que evoca la infancia durante los años más oscuros de nuestra historia reciente como lo fue en su momento Las Malas Intenciones (2011), de Rosario García Montero, pero con una atmósfera no tan oscura sino más bien cálida aunque con la misma cuota de humor que los personajes infantiles pueden añadirle a la trama, el film de Claudia Reynicke, además, se sujeta en este caso, al carisma de un actor como Gonzalo Molina quien sorprende al dar vida a un personaje que irrumpe en la vida de estas dos hermanas, Lucía (Abril Gjurinovic) y Aurora (Luana Vega) quienes están a punto de irse del país con su madre, Elena (Jimena Lindo).


Reynicke hace dupla en el guion con Diego Vega, que además es productor junto a su hermano Daniel Vega y su productora Maretazo Cine; no es de extrañar que ellos hayan sido el equipo elegido por la directora para hacer realidad un film que evoca la memoria y la migración como tema central; recordemos que los Vega, hicieron en 2019 el film La Bronca, rodado en Canadá y ambientado en la misma época convulsa de inicio de los años 90 en el Perú, película con la cual hay otros paralelismos además del de la época en las que se ambientan. Está la relación conflictiva siempre con el padre y visualmente los momentos divertidos en el auto, uno en la nieve (La Bronca) y otro en la arena (Reinas).


El film de Reynicke nos muestra un país en picada, asediado por todos los frentes por la crisis social, económica y la violencia que poco a poco va repercutiendo en la vida de esta familia limeña de clase media acomodada. En medio del caos, la figura paterna, Carlos, reaparece en el núcleo familiar para tratar de conectar con sus hijas, quienes al principio se muestran reacias de pasar tiempo con él.  La llegada del padre a la casa puede ser una de las más memorables presentaciones de personaje en la historia reciente del cine peruano.


A modo de hook, primero lo vemos sentado al volante haciendo taxi y mostrando su nivel intelectual que contrasta con su situación de taxista. Sutil y elegante la forma en la que muestra la depresión social en la que muchos peruanos se sumieron, un país en donde las oportunidades se desvanecían y solo se luchaba por sobrevivir económicamente. En ese sentido, el inicio del mensaje a la nación donde aparece el ministro de Economía de la época, Juan Hurtado Miller, anunciando el paquetazo y pidiendo que Dios nos ayude, es acertado para colocar de inmediato a los protagonistas en una situación clara de conflicto y dificultad.


“¿Llegó papá?” – Las hermanas no se lo pueden creer cuando llega justo a tiempo para cantar el happy birthday, momento interrumpido por un nuevo apagón. Sobrecogedora la forma como Carlos se reintegra al grupo familiar, se evidencia que no lo han visto hace mucho tiempo. La familiaridad de toda esa secuencia tal vez se explica por el guion.


En una entrevista, Diego Vega, uno de los guionistas, menciona que se nutrió, para escribir, de los videos familiares de la época de la directora. Ciertas posturas de los tíos, esa manera casual de desplazarse por el ambiente, de habitar el lugar, se puede apreciar en las actuaciones tanto de los protagonistas como de los secundarios, como el tío Jorge, interpretado por Fabrizio Aguilar o Sebastián Rubio quien interpreta al tío Gonzalo o la misma Susi Sánchez que hace de la Abuela, quien, además, tuvo que trabajar su acento español para sonar más peruana. Actores de primer nivel le dan a la cinta de Reynicke un peso en las escenas familiares y un realismo pocas veces visto en nuestra cinematografía.


Los actores mayores sostienen la carga dramática y apoyan las actuaciones debutantes de sus dos protagonistas más jóvenes quienes con mucha solvencia y naturalidad logran establecer una conexión fraternal que conmueve y más de uno podrá sentirse identificado con ellas. Ese tira y afloja característico de los hermanos es bastante creíble, aporta en la construcción de la trama con eficiencia y esto se puede ver reflejado en los momentos claves en los que ellas salen con el papá y poco a poco él se las va ganando una por una.


A nivel simbólico, Reinas tiene mucho que decir a su audiencia. La presencia casi fantasmal del padre que viene cuando se le ocurre venir se parece a los apagones sorpresa de los terroristas de Sendero Luminoso, llegan en el momento menos pensado. Uno trae oscuridad, miedo y zozobra, el otro trae un poco de luz al final del túnel. Por momentos parece Carlos, el padre, el fantasma de una tía fallecida a quien la hija menor juega a invocar desde el más allá, del mismo modo el padre es invocado y su figura se levanta cual fantasma que aparece cubierto por una sábana y el evento es tan increíble, ósea, el hecho de que su padre haya pasado la noche en casa, que se equipara al haber visto a un fantasma.


La banda sonora es bastante llamativa y más de uno retrocederá 30 años al escuchar por ejemplo a Indochina o Raffaella Carrá, una cuota musical que redondea esa atmósfera noventera que forman parte del recuerdo de su directora y que está presente en los momentos precisos, aunque también hay música creadada específicamente para la película como aquella que empieza a sonar por primera vez en la playa compuesta por la misma Claudia Reynicke y funciona a modo de quiebre o leit motiv sonoro y que nos refiere un poco de que es el momento en el que las hijas empiezan a conectar emocionalmente con el padre.


Interesante film que representa un pilar más en nuestra cinematografía (Aunque sea una coproducción con Suiza y España. El film postulará como preseleccionada a los Oscars 2025 por Suiza) sobre la época convulsa de los 90´s, un tema varias veces llevado a la pantalla grande en el Perú y que productores como los hermanos Vega parecen atraídos porque definitivamente representa de algún modo su propia vivencia; ellos, tras la producción de este film, parecen dejar sentir su huella autoral también (desde el guion escrito por Diego Vega hasta la producción con Daniel Vega) , del mismo modo como lo hiciera en su momento, en la escena internacional, Barry Jenkins (Moonlight, 2016) con Charlotte Wells y la ópera prima de la directora que el mismo Jenkins produjo, Aftersun (2022) donde el estilo poético de ambos films parecieran conversar. En el caso peruano Claudia Reynnicke y su film Reinas conversa también con el film La Bronca de los hermanos Vega, en este caso presentándonos una mirada cada vez más explorada en nuestro cine, la mirada de la infancia que se enfrenta al horror de la época de la violencia política de inicio de los 90's y cómo éste produjo un desarraigo en muchos peruanos.


Un film cautivador, que conmueve con momentos llenos de ternura e inocencia que invitan a reír de lo cotidiano y que retratan a una generación que renunció a sus raíces y a esos vínculos que apenas empezaban a formarse por un mejor futuro.




 
 
 

Comments


logo transparente sg.png

Copyright 2024. StoryGadget
Todos los derechos reservados

Lima, Peru

CONTÁCTANOS

10464410.png
vecteezy_instagram-logo-png-instagram-icon-transparent_18930413.png
vecteezy_whatsapp-logo-png-whatsapp-logo
vecteezy_linkedin-logo-png-linkedin-icon-transparent-png_18930541.png
bottom of page